El pasado Domingo de Pasión, día 7 de abril, María Santísima del Amor amanecía en su paso de palio junto a San Juan Evangelista con la candelería completamente fundida a la espera de los últimos detalles para la próxima Estación de Penitencia del Miércoles Santo de 2019. La Virgen, magníficamente ataviada por D. Manuel Jiménez, luce un encaje de tipo «alençon», saya y toca sobremanto bordadas por Mercedes Castro, y numerosas joyas pertenecientes a nuestra Madre, regalo de sus hijos a lo largo de los años. San Juan Evangelista, por su parte, luce túnica verde y mantolín de brocado rojo y cuello y puñetas de encaje de «punto duquesa».